Novedades

Del miedo a la esperanza

30 de Mayo - Día Nacional de la Donación de Órganos.

Del miedo a la esperanza

Novedades


Ramón, Dahiana y Juan les ponen nombres propios a tres historias vinculadas entre sí por situaciones similares y que, en cada caso, buscan un final feliz: recibir un órgano (en este caso un riñón) para poder tener una mejor calidad de vida.

 

Ramon Basualdo

Graciela, esposa , compañera y sostén permanente de Ramón Basualdo (67), quien se dializa en Aterym desde hace cuatro años, cuenta lo difícil que fueron los primeros tiempos, cuando la noticia de la enfermedad renal les generó el miedo lógico que significa enfrentar lo desconocido.
“Los doctores y todo el equipo de Aterym nos trataron con mucha paciencia, nos enseñaron a tomar los medicamentos, nos explicaron en detalle los pasos a seguir”, dice Graciela, quien agradece la existencia de la diálisis como “un avance muy importante de la ciencia para que los pacientes sigan viviendo”.

Vecino de Alta Gracia, viajó por el país y el exterior colocando cables de alta tensión y con una habilidad manual natural (construyó su casa y la mayoría de los muebles) Ramón no oculta hoy su ansiedad ante la posibilidad concreta de ser trasplantado.
“Pasamos del miedo a lo desconocido a la esperanza del trasplante”, asegura Graciela y, por eso, es una fiel custodia de su marido “para que cumpla los horarios en que tiene que tomar los medicamentos y los días en que tiene que realizarse los controles periódicos”


Dahiana Domínguez tiene apenas 25 años y, producto de la diabetes que sufre de pequeña, desde hace aproximadamente un año se dializa con la firme idea de poder ser trasplantada en algún momento.
“Desde el primer día que ingresé a diálisis, espero ser trasplantada, ya que sería una gran oportunidad para mejorar mi calidad de vida”, admite Dahiana, (residente en Alta Gracia, en pareja y ama de casa) quien, en esa dirección, está haciendo todos los estudios para poder estar en lista de espera para un doble trasplante (páncreas y riñón).

“Estoy muy contenta y satisfecha por el apoyo de la familia y el equipo de médicos y técnicos de Aterym, que son como una segunda familia pues me brindan un apoyo constante. Estoy
realizándome los estudios para presentar y tratar de quedar en lista de espera. Ojalá que se concrete”
, sostiene, con convicción Dahiana.

Dahiana Dominguez

Juan Lopez

Juan López (49), casado, dos hijas y tres nietos, es un hombre feliz. Se le nota en el tono de las palabras y en los gestos. Es que tras varios meses de diálisis y luego de cumplimentar con todos los requisitos para quedar en lista de espera, finalmente pudo ser trasplantado.

“Hace un año y medio luego de un control médico, me derivaron al doctor Boni porque los riñones estaban como atrofiados, tenía mucha retención de líquidos y calambres. En resumen, estaba mal” admite Juan.
“Tras un tiempo en diálisis, gracias a Dios salió el trasplante (donante cadavérico). Era el cuarto en lista de espera, pero como los otros receptores no estaban en condiciones, me llamaron, me hicieron los estudios y como los resultados fueron positivos me trasladaron al Hospital Privado donde me trasplantaron”.
“Hoy sigo trabajando como inspector de tránsito municipal y el trasplante me cambió la vida. Por supuesto que hay que tener cuidados, no dejar de tomar los medicamentos, hacerse los controles trimestrales y mantenerse en contacto con los médicos”, sostiene.
Tras el trasplante, Juan comenzó a valorar las cosas simples de la vida. Si bien admite que “todos tenemos problemas”, está convencido que “con buena voluntad, buen ánimo y muchas ganas” esos problemas pueden solucionarse.

Finalmente, dejo una reflexión: “Mucha gente no sabe que donar salva vidas, sea el órgano que sea. Cualquier tipo de donación de órganos es muy importante. Humildemente, opino que debería haber una ley obligatoria de donación de órganos”.